martes, marzo 20, 2007

La realidad como representación

Se ha leído en el blog del ex jugador de rugby, J.Timoteo. Se ha interpretado libre voluntad.
La realidad como representación mediática Sólo si observamos a los políticos como actores de tele, capaces de representar hoy una actitud, mañana otra, sólo si observamos a los agentes sociales, económicos, como personajes públicos, solo si entendemos la realidad como una representación mediática, estamos en condiciones de comprender lo que sucede.
Las decisiones de voto y de compra, no se toman hoy atendiendo a las razones convencionales, sino a criterios fijados por la tele ligados a instintos viscerales, palabras huecas, vacías en significado pero aplicables por cada receptor según su propia simbología. Estas prácticas de mercadotecnia serán pasajeras con todo seguridad pero es probable que esta competitiva situación esté afectando en alguna media los más consagrados y primigenios valores de occidente, aquellos principios, acuerdos de base y “mandamientos” consagrados por milenios, sobre los que se ha soportado y evolucionado nuestra civilización y todos nosotros.
En el concepto de Mentira. Los medios han generado un nuevo concepto de verdad y mentira. Los medios (los periódicos) comenzaron a ocuparse de los conceptos de verdad o mentira muy a finales del siglo XIX, relacionándolos directamente con técnicas propias de venta.
Desde siempre los impresos informaron a su manera como instrumentos que eran de otros poderes políticos y económicos: monarcas absolutos, estado, partidos políticos, empresas con valores en bolsa, constructores de ferrocarriles....
Sólo a medida que la prensa está en condiciones de alcanzar una libertad económica autónoma a través de la venta y la publicidad masivas, cosa que sucede en Nueva York en la década de 1880 (con alguna excepción anterior, por supuesto), comienza a preocuparse por el interés de sus compradores y lectores y a ocuparse entonces de los conceptos de verdad y mentira. Son para la prensa diaria conceptos y valores de carácter técnico-comercial.

domingo, marzo 18, 2007

Contra decisión

Hay que llegar a entender que aunque la decisión correcta solo es cuestión de evaluaciones y criterios objetivos, razonablemente expuestos, dejando a un lado la noción sensible o emoción, la decisión correcta es cuestión de encajar un puzzle, ni más ni menos. Yo por ejemplo, decido aceptar un trabajo en una ciudad ajena a mi cultura, un empleo ajeno a mi entorno inmediato, decido aceptar una oferta y esta postura me permite observar las consecuencias de la decisión correcta.
Personas que se enfrentan conmigo, pocas, o casi ninguna, personas recelosas de mi futuro empleo, muchas, muchísimas. Muy pocas personas contentas de mi decisión.
Pero cada persona tiene sus razones, incluso mi persona tiene sus razones, yo he decido aceptar.
La resistencia, decía un teórico, es una manera de ser valiente, es lo último que nos queda, decir no.
Si acepto un empleo, dejo de resistirme.
Si acepto un empleo, empiezo a funcionar.
Nada me aterraba más que la cosificación, pero igualmente me aterraba la oscuridad, y a fuerza de exponerme, lo olvidé.
Cito a aquellos de la tribu de los psi, psicólogos, psiquiatras…porque cuando encuentran un miedo o una fobia, sacan sus cuchillos para empezar a rebanar cuidadosamente los mecanismos del terror. ¿A qué tienes miedo?